Lengua Espaňola

¿Qué constituye una cura?

Richard Hiltner - EE. UU

Como explica el Dr. Samuel Hahnemann, el término “cura” o salud ocurre cuando:

“… la fuerza vital parecida a un espíritu [dynamis] que anima al organismo humano material reina con suprema soberanía. Mantiene las sensaciones y las actividades de todas las partes del organismo vivo en una armonía totalmente admirable. El espíritu razonador que habita el organismo puede usar así libremente ese instrumento vivo y sano para alcanzar el elevado objetivo de la existencia humana”. 1


Christian Friedrich Samuel Hahnemann fue un médico alemán famoso por crear un sistema de medicina alternativa llamada homeopatía

Hahnemann deja muy claro que la “verdadera” persona no es solamente el cuerpo físico. El cuerpo es el vehículo del “espíritu razonador” [fuerza, chi, qi, fuerza vital, conciencia] que utiliza para obtener conocimiento y  experiencia en este plano de la energía/sustancia, con el fin de desarrollar y experimentar toda la vida. En otras palabras, para poder desenvolver todo su potencial “el elevado objetivo de la existencia humana”].

Por supuesto, Hahnemann insistió en la necesidad de eliminar cualquier causa material, emocional, intelectual o ética de la enfermedad. Aunque no pueda haber un contacto directo con ese “espíritu razonador”, se le puede ayudar a través de las “Leyes de los Similares”. No necesitamos elaborar esta Ley para los lectores, porque suponemos que ya conocen los conceptos básicos de este planteamiento.

Read more: ¿Qué constituye una cura?

Las Raíces Teosóficas de la Educación Espiritual

Kathleen Hall – Canadá

En muchos países se están llevando a cabo reformas educativas que tienen en cuenta las nuevas necesidades de los estudiantes del siglo XXI. El viejo modelo del aprendizaje industrial basado principalmente en la producción en serie de trabajadores obedientes ya no satisface las necesidades del mundo actual. Mientras los educadores procuran encontrar nuevas formas de aprender, muchos otorgan una mayor atención a la educación del corazón además de la mente. En su novedoso vídeo, “Nuevos Paradigmas de la Educación”, Sir Ken Robinson trata de las necesidades de una educación tanto afectiva como cognitiva. Robinson afirma que el anticuado modelo industrial, vigente todavía en muchas escuelas, señala directamente la necesidad de una reforma completa de la educación que considere, en el aprendizaje, tanto al corazón como  a la mente. La humanidad se encuentra en la vanguardia de una época espiritual. Una educación que incluya el desarrollo de la formación espiritual parece también necesaria en estos tiempos.

La emergencia de esta nueva época espiritual pudo haber comenzado a finales del siglo XIX, y las reformas educativas que consideraban el desarrollo espiritual fueron evidentes en la formación de nuevas escuelas, muchas de las cuales expresaban los principios Teosóficos. Estos principios fueron definidos por la Señora Blavatsky, en su ideario de lo que se debería enseñar a los niños:

“A los niños se les debería enseñar sobre todo la confianza en sí mismos, el amor a toda la humanidad, el altruismo, la caridad mutua y, por encima de todo, a pensar y razonar por ellos mismos. Reduciríamos el trabajo puramente mecánico de la memoria a un mínimo absoluto y dedicaríamos tiempo al desarrollo y formación de los sentidos internos, de las facultades y capacidades latentes. Tratar a cada niño como una unidad y educarlo para que se produzca un despliegue equilibrado y armonioso de sus poderes, a fin de que sus aptitudes especiales puedan encontrar su pleno desarrollo natural. Intentar crear hombres y mujeres libres, libres intelectualmente y libres moralmente, sin prejuicios en ningún aspecto y, por encima de todo, desinteresados".

                                                                                                                                                                         H. P. Blavatsky, La Clave de la Teosofía [p. 251/52]

Read more: Las Raíces Teosóficas de la Educación Espiritual

Nos vemos en la Atlántida

Cuando algunas publicaciones se refieren a HPB y su trabajo, siguen estando llenas de  interpretaciones erróneas y de suposiciones incorrectas. El siguiente extracto es un buen ejemplo de ello. El lector ha de darse cuenta de que no es lo que piensa el editor de la revista, ni lo que Theosophy Forward intenta comunicar.

Adams, Mark. Nos vemos en la Atlántida: Mi Búsqueda Obsesiva por Encontrar la Ciudad Hundida. Nueva York: Dutton, 2015. [Biblioteca pública de Warren County]

Read more: Nos vemos en la Atlántida

La psicoterapia “integrada religiosamente” es eficaz para la depresión

Para los pacientes crónicamente enfermos con depresión profunda, un planteamiento con una terapia cognitiva-conductual (TCC) que incorpore las creencias religiosas de los pacientes es al menos tan eficaz como la TCC convencional, según sugiere un estudio publicado en abril en el Diario de Enfermedades Nerviosas y Mentales. El diario es publicado por Wolters Kluwer.

“La integración de las creencias religiosas de los clientes en la TCC no parece reducir significativamente su eficacia, sobre todo en los clientes religiosos," escribe el doctor Harold Koenig de la Duke University Medical Center, Durham, N.C., y sus colegas. Creen que este enfoque podría ayudar a hacer la psicoterapia más aceptable para los pacientes religiosos con depresión y enfermedad crónica.

Read more: La psicoterapia “integrada religiosamente” es eficaz para la depresión

Una Sabiduría Viva

De un estudiante

[La revista Vidya http://www.theosophysb.org/site/publications.html, editada por los miembros de la United Lodge of Theosophists de Santa Barbara, EE. UU, publicó el artículo siguiente en su número del verano de 2012; aquí ligeramente revisado.]

¿Cuál podría ser la distinción entre una doctrina y un dogma?

Cuando pensamos en el dogma, normalmente, pensamos en una creencia. En la religión organizada, el requisito institucional consiste en aceptar mentalmente un dogma en particular o un conjunto de dogmas. Uno está obligado de decir “Creo en esto. Lo acepto.” Sin embargo, esta afirmación puede ser, a veces, la receta de una especie de esquizofrenia espiritual. Cuando comenzamos a aceptar cosas sin estudiarlas detenidamente y sin comprobarlas por nosotros mismos, entonces realmente no sabemos en qué creemos. La teosofía adopta una postura honesta en este aspecto. No hay espacio para la creencia ciega. Se le presentan las doctrinas al investigador o al estudiante para que las considere, piense sobre ellas y hasta quizás las revise, sin obligación alguna de creer en ellas diciendo, “Esto es así” ni de aceptar nada mentalmente.

Read more: Una Sabiduría Viva

Serie Nuestra Unidad – Una Nueva Visión

Renée Sell - Nueva Zelanda

Hay una maravillosa parábola del Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte que dice:

Patrol Rinpoche cuenta la historia de una vieja rana que había vivido toda su vida en un húmedo pozo. Un día la fue a visitar a rana del mar. “¿De dónde vienes?” preguntó la rana del pozo. “Del gran océano,” le contestó la otra. “¿De qué tamaño es tu océano?” “Es gigantesco.” “¿Quieres decir como una cuarta parte del tamaño de mi pozo?” “Más grande.” “¿Más grande? ¿Quieres decir como la mitad de grande?” “No, aún más grande.” “O sea... ¿tan grande como este pozo?” “No se puede ni comparar.” “¡Eso es imposible! Tengo que verlo por mí misma.” Y se fueron juntas. Cuando la rana del pozo vio el océano, el impacto fue tan grande que le estalló la cabeza.

Read more: Serie Nuestra Unidad – Una Nueva Visión

Serie Nuestra Unidad – La Unidad Teosófica

John Vorstermans – Nueva Zelanda

La conciencia de Unidad duerme profundamente dentro de todos nosotros. Somos en gran parte inconscientes de la verdadera Unidad, tal como se entiende en la tradición teosófica, porque nos centramos en la separación, que es una característica dominante de la conciencia o conocimiento de nuestra personalidad. Nuestra personalidad, centrada predominantemente en la mente de deseo (kama-manas) está enfocada hacia el exterior por medio de los sentidos con los cuales percibe su realidad.

Sin embargo, la Sabiduría Sagrada nos enseña que la verdadera realidad no se encuentra en el mundo exterior, sino dentro de nosotros. Para encontrar esta realidad, debemos dejar de lado el mundo externo y emprender el viaje interior para despertar una conciencia más profunda y finalmente poder llegar a experimentar esta Unidad. Blavatsky habla de ello en La Voz del Silencio cuando describe los tres vestíbulos del aprendizaje por los que pasamos en nuestro despertar – el vestíbulo de la ignorancia, el vestíbulo del conocimiento y el vestíbulo de la sabiduría. Cada vestíbulo por el que pasamos en nuestro viaje debe dejarse atrás.

Como organización, la Sociedad Teosófica se ha ramificado en diversas direcciones, algo que podemos constatar viendo los diversos movimientos Teosóficos existentes en la actualidad. En sí mismo es algo que puede considerarse bastante saludable si exploramos lo que es la Teosofía. Podemos tomar como ejemplo el movimiento budista, en el que veremos diferencias entre las enseñanzas y direcciones del budismo Theravada y el Mahayana. Las dos tendencias son muy diferentes en sus enfoques y estudio del budismo; no obstante, hay que reconocer el valor que cada una le aporta al mundo. Algo parecido sucede con los diferentes Movimientos teosóficos existentes en la actualidad. Cada uno tiene su manera de explorar y tratar de entender la Teosofía y todos ellos se esfuerzan por contribuir a que el mundo sea un reflejo de la Unidad de la que estamos hablando.

Read more: Serie Nuestra Unidad – La Unidad Teosófica

Helena Blavatsky sobre los niños y la necesidad de una educación Teosófica

“A los niños se les debería enseñar sobre todo la confianza en sí mismos, el amor por todos los hombres, el altruismo, la caridad mutua, y más que ninguna otra cosa, a pensar y razonar por si mismos. Reduciríamos al mínimo el trabajo puramente mecánico de la memoria  y dedicaríamos el tiempo al desarrollo y  formación de los sentidos y facultades internos, y de las capacidades latentes. Nos esforzaríamos por tratar a cada niño como una unidad y por educarlo de la forma necesaria para conseguir el desarrollo más armonioso y equilibrado de sus facultades, con el fin de que sus aptitudes especiales alcancen su pleno desarrollo natural. Deberíamos intentar crear hombres y mujeres libres, libres intelectualmente, libres moralmente, imparciales en todos los aspectos y, por encima de todo, desinteresados. Y creemos que muchas de estas cosas, si no todas, podrían conseguirse con una educación adecuada y verdaderamente Teosófica.”

H. P. Blavatsky, La Clave de la Teosofía [p. 251/52]

Link to English version:
http://www.theosophyforward.com/theosophy/1411-helena-blavatsky-on-children-and-the-need-for-theosophical-education

Text Size

Paypal Donate Button Image

Subscribe to our newsletter

Email address
Confirm your email address

Who's Online

We have 262 guests and no members online

TS-Adyar website banner 150

Facebook

itc-tf-default

TS Point Loma/Blavatsky House

Vidya Magazine

TheosophyWikiLogoRightPixels