Isn’t It a Pity (¿No es una lástima?)
Jan Nicolaas Kind – Brasil

George Harrison

Ravi Shankar

Billy Preston, the fifth Beatle
Fue en 1970, ya hace aproximadamente 40 años, que el Beatle George Harrison grabó su majestuosa canción “Isn’t It a Pity” para el álbum All Things Must Pass. Estaba triste y frustrado, ya que había tenido que afrontar las broncas que sus compañeros musicales, John Lennon y Paul McCartney, tuvieron durante los últimos años de su colaboración y después de que los Beatles se separaran. Como músico, a George Harrison le fascinaba la India, sus religiones, su cultura, y su música. Ravi Shankar, el mundialmente famoso virtuoso del sitar que ha cumplido los noventa este año, se convirtió en su maestro musical y lo situaría en un sendero musical con el que un artista de música pop como Harrison jamás habría soñado.
“Isn’t It a Pity” es una canción majestuosa porque Harrison, en su muy particular estilo musical, integra el dolor que sintió por las desagradables discusiones entre McCartney y Lennon con partituras musicales maravillosamente dramáticas y, sobre todo, con letras que se destacan por su simplicidad y candor. George Harrison era un espectador que contemplaba el desarrollo de una tragedia que no podía entender.
También yo, durante los últimos tres años, me he sentido como un triste espectador, contemplando el desarrollo de una tragedia Teosófica. Observando los acontecimientos en la Sociedad de Adyar, parecía como si yo no pudiera hacer nada, ni colaborar, ni emprender ninguna acción para tranquilizar a los miembros, mis hermanos y hermanas, diciéndoles que la Teosofía no gira en torno a un Presidente internacional, ni a una administración, ni siquiera a la buena gente que hace preguntas sobre ciertos procedimientos. Así que la canción de Harrison puede hablarnos a todos de nuestro propio dolor y confusión. Aquí está la letra de la canción:

¿No es una lástima?
¿Ahora, no es una pena?
Cómo nos rompemos el corazón el uno al otro
Y nos causamos dolor
Cómo tomamos el amor el uno del otro
Sin pensar más
Olvidando devolverlo
¿No es una lástima?
Algunas cosas llevan tanto tiempo
Pero cómo lo explico
Cuando no demasiadas personas
Pueden ver que somos todos iguales
Y debido a todas sus lágrimas
Sus ojos no pueden esperar ver
La belleza que les rodea
¿No es una lástima?
Qué pena
Qué pena, pena, pena
La música de “Isn’t It a Pity,” cuando la canción fue interpretada por Billy Preston (el quinto Beatle) durante el Concierto para George en 2002, un año después de la muerte de Harrison, está en la Web de la URL de abajo. El hijo de George, Dhani, está en el escenario, con su eterno amigo Eric Clapton. El solo de órgano Hammond de Billy Preston, con una mano derecha fenomenal a la mitad de la canción, es extraordinario y sin duda edificante.
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Link to English version:
http://www.theosophyforward.com/index.php/the-society/294-isnt-it-a-pity.html


Obras Completas13:285 [un fragmento póstumamente publicado en The Theosophist de 31 de marzo de 1910: 685 y atribuido a HPB]
Nací en 1875 y sigo fuerte, saludable y me siento en lo mejor de la vida. Mi cuerpo está al cuidado de un grupo leal de guardianes y amigos; mi pasado y presente fue y es ricamente cumplido, y mi futuro está asegurado por la presencia de los Maestros, quienes inspiraron mi nacimiento y hacia quienes sigo inclinándome en reverencia.
Además de las dos definiciones clásicas de la palabra "Teosofía": la absoluta y la relativa, me parece que esta cuestión indica un sentido práctico. La primera definición se refiere a la teosofía como la realidad viva, el objetivo último de cada individuo: una transformación de la conciencia, y la segunda se refiere a las enseñanzas teosóficas: el conocimiento a veces denominado Sabiduría Antigua. En el primer objetivo de la ST de 1875, se hace hincapié en el conocimiento, pero cuando los objetivos se desarrollaron en tres, en 1896, el primero añadió una gran importancia tanto a la fraternidad de los hombres como a los derechos humanos: “sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.” Aunque promulgado hace mucho tiempo, era ya un concepto adelantado para la época y cobra ahora una importancia extraordinaria en la situación mundial actual.
Desde su inicio, la Sociedad Teosófica ha estado activamente comprometida en la divulgación de la filosofía esotérica. Este conocimiento se transmitió al público principalmente por medio de conferencias informativas y material escrito, un método que funcionó bastante bien en el pasado. Hoy, sin embargo, no estamos llegando al público de una manera eficaz. Las causas de esta deficiencia son complejas, pero incluyen el hecho que, durante los últimos cuarenta años más o menos, nuestra cultura ha cambiado en dos aspectos importantes.
A la pregunta ¿Cómo podemos hacer de la Teosofía una fuerza viva en nuestro mundo?, podríamos responder de forma sencilla que ello es sólo posible desde nuestra propia vivencia de la Teosofía. Pero la comprensión de esto requiere una profunda reflexión y, tal reflexión, es apenas posible transmitirla en unas pocas líneas, aunque, lo intentaremos.