Nuestro Mundo

Información y reflexiones sobre la forma más baja de la energía

Trân-Thi-Kim-Diêu – Francia

A la Madre, compañera de Sri Aurobindo, le preguntó, en cierta ocasión, Satprem, uno de sus discípulos más próximos, qué era lo que gobernaba el mundo material, y su respuesta fue el dinero, el sexo y el poder. No dijo nada nuevo; muchos observadores sabios reconocen este hecho y la mayoría de los estudiantes espirituales lo saben en teoría. Cuando miramos el mundo actual no podemos negar la verdad de esta afirmación. Por los límites editoriales, me concentraré solamente en el tema del dinero.

El dinero es la forma más baja de la energía en el nivel más bajo de la existencia, el nivel material. Es el motor de la mayor parte de actividades. Todo el mundo quiere ganar dinero, incluso algunas organizaciones no lucrativas de nobles intenciones. El hecho indiscutible es que el dinero produce dinero y las inversiones son, en estos momentos, tan comúnmente aceptadas, si no sistemáticamente buscadas, que ha acabado siendo algo "absolutamente normal" ganar dinero a partir del dinero. Pero esta forma de pensar es totalmente errónea. El documental de Erwin Wagenhofer, “Vamos a hacer dinero”, que se considera ahora un referente informativo en el proceso financiero mundial, demuestra que este proceso enriquece al rico y empobrece al pobre. Los que son medianamente ricos pueden resistir la perspectiva de la pobreza que ha atacado y sigue atacando a muchas poblaciones de todo el mundo.


Tomemos unos ejemplos:
(1)    El cultivo intensivo de algodón está causando hambrunas entre la población de Burkina Faso, porque el suelo ya es improductivo para cualquier otro tipo de cultivo. La riqueza del país se ha desviado para enriquecer a otros países que, con el comercio del algodón y sus productos fabricados, se han ido enriqueciendo cada vez más.

(2)    Del mismo modo, los agricultores de la India pagan altos precios para comprar las semillas genéticamente modificadas de Monsanto. Estas semillas tienen que comprarse una y otra vez porque las cosechas que  producen no pueden usarse como semillas de una nueva siembra; en cuanto una cosecha les va mal, estos agricultores pueden arruinarse.  En el peor de los casos, hay agricultores desesperados que se acaban suicidando y, en mejores situaciones, los agricultores y sus familias se quedan endeudados durante años.

(3)    El tercer ejemplo es el peor, porque muestra el estado actual de la economía mundial. El dinero “en circulación” no es dinero real, sino producido artificialmente por los créditos. Esto significa que cuando el banco le concede un préstamo al Sr. Smith para comprarse una casa, el banco realmente no tiene ese dinero; deliberadamente "crea" la cantidad con cuatro líneas sobre un papel; la cantidad está solamente "escriturada" y, por lo tanto, es virtual. Lo que sigue a continuación es un asunto entre bancos, mediante otros movimientos contables. Sin embargo, el prestatario tiene que reembolsar el dinero con sus ganancias, en otras palabras, con un dinero "de valor real". Todo este proceso implica que con el dinero virtual, el banco gana un dinero real gracias a los intereses que devenga el capital del préstamo del Sr. Smith. Pero como los préstamos son enormes y los intereses muy altos, el Sr. Smith - y otras víctimas – ya no pueden hacer frente a la deuda; y entonces el banco interviene y se adueña de la propiedad. Esto ocurrió hace ya tres años y probablemente vuelva a pasar - pues la avaricia no tiene ni límites, ni fronteras - si no se aplica ninguna reforma significativa en el sistema bancario mundial.
Estos ejemplos nos informan de que:

- Cuando recibimos el dinero aumentado por medio de inversiones, incluso “las éticas” (excluyendo las destinadas a armamentos, toxinas, y venenos, etc.) hemos hecho algo incorrecto; los pobres de las naciones en desarrollo se han visto privados de algunos medios de subsistencia. Todos sabemos que el origen es la avaricia. Podemos comentar todo esto, aunque sigue pendiente encontrar la solución. Pero nos hace conscientes de la inconsciente explotación que hacemos de los pobres.

- Cuando pedimos un crédito, aumentamos la burbuja del dinero virtual "escriturado", que se añade a la masa de dinero en circulación, que no es un dinero real, sino un dinero en forma de deuda. Esto nos hace conscientes de nuestra complicidad inconsciente.

- La economía mundial depende totalmente del sistema bancario que, a su vez, es su principal beneficiario. Esto ilumina un poco la gran ignorancia que tenemos sobre la globalización.

Las soluciones tienen que encontrarlas todos y cada uno de los que comprenden el problema. Un aspecto de este entendimiento exige usar el dinero de forma eficaz y correcta, lo cual significa que debería utilizarse para producir bienes, en propósitos a corto o a largo plazo. No debería retenerse el dinero sólo para producir más dinero. Incluso una pequeña parte de sentido común puede mostrar lo absurdo que es un sistema basado en “el dinero produce dinero.” Después de un tiempo en que “los ricos se hacen más ricos,” hay que pagar las consecuencias. Se empieza con que los pobres son cada vez más pobres y después los pobres que se mueren de hambre ya no toleran la situación y se rebelan. El tercer paso es el descubrimiento que hacen los ricos de que el dinero no es algo perenne. Una parte de la gente rica (no hace falta mencionar nombres prestigiosos) organiza el rescate y otra parte (éstos son más anónimos) trata de poner su capital activo en forma más segura, en oro u cualquier otra cosa. Ambos han iniciado la acción. Se han regalado grandes fortunas  para mejorar la pobreza del mundo, y también ha habido una aceleración de la codicia entre la segunda parte de los ricos. Mientras tanto, antes de acercarse al colapso final de la economía mundial, si no ha ocurrido nada significativo, los seres humanos se vuelven inhumanos entre sí. La ética, considerada como “el alma de la teosofía" está muy alejada de la actitud de la gente hacia el medio ambiente, hacia los animales y hacia todos los otros seres humanos. A este estado se le llama barbarie. ¡Y está ocurriendo ahora!

El editor de Theosophy Forward quiere que la escritora ofrezca una solución curativa… Ya que la escritora tiene sólo una vocecita, la voz de la sugerencia, decimos “Consideremos, cada uno por sí mismo, la forma de tratar todo esto.”

Para poder curar la enfermedad del “dinero que produce dinero,” una solución moderada sería la de utilizar los intereses acumulados para producir bienes. Obviamente, esta acción no puede curar de repente el sistema, aunque funcionaría como un filtro y un freno para el sistema actual. Sobre todo, no deberíamos dudar en aplicar el principio de producir bienes, siempre que fuese necesario. Usad el dinero correctamente - de acuerdo con la ley de la ética - y absteneros de retenerlo. Este debería ser el lema para quienes se proclaman teósofos.

Dado que la estructura de la economía actual se basa en el consumismo, la única solución es la de abstenerse de consumir sin pensar. La falta de reflexión nos impide ver que el consumismo nos hace esclavos del sistema. Si adquirimos las cosas según nuestra verdadera necesidad y no según nuestros deseos, aprenderemos a vigilar y a discernir lo que es verdaderamente necesario y no se trata de una necesidad creada e impuesta por el sistema. Esto debería ser una disciplina para todos los estudiantes de teosofía.

Y finalmente, por el papel pedagógico que nos toca a cada uno, deberíamos intentar concienciar más a la mayoría de la gente sobre la perversión del sistema. Cabe esperar que, con esto, la gente sería cada vez más responsable dentro de la comunidad humana. El único objetivo de toda acción es salvar al mundo entero de un colapso global final, y al hacerlo, obtener no más dinero, sino una mayor responsabilidad guiada por un espíritu que quiere compartir.

Estando firmemente convencida de que las grandes cosas se preparan siempre en los niveles más sutiles, antes de su precipitación en la tierra, me gustaría compartir estas ideas con los lectores, incluidos mis compañeros teósofos, para que, uniendo nuestra acción de pensamiento, se pueda evitar lo peor, porque estamos todos convencidos de que “las Ideas gobiernan el Mundo.”

 

Link to English version:
http://www.theosophyforward.com/index.php/theosophy/386-our-world.html

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