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Adyar, ¿qué hacemos a partir de ahora?

Jan Nicolaas Kind – Brasil

"La teosofía tiene que combatir la intolerancia, los prejuicios, la ignorancia y el egoísmo, ocultos bajo el manto de la hipocresía. Tiene que derramar cuánta luz pueda de la antorcha de la Verdad, confiada a sus servidores. Ha de hacerlo sin miedo ni vacilaciones y sin temer ni las reprobaciones ni la condena. La teosofía, a través de su portavoz, la Sociedad, tiene que decir la VERDAD ante la misma faz de la MENTIRA; desafiar al tigre en su guarida, sin pensar ni temer las malas consecuencias, y rebelarse ante calumnias y amenazas. Como Asociación, no sólo tiene el derecho, sino el deber de no encubrir el vicio y de hacer todo lo posible para reparar males, ya sea con la voz de sus conferenciantes elegidos o con la palabra impresa de sus revistas y publicaciones, dejando, sin embargo, que sus acusaciones sean lo más impersonales posible. Pero sus Afiliados, o Miembros, individualmente no tienen este derecho.  Sus seguidores, ante todo, tienen que dar ejemplo de una moralidad firmemente perfilada y firmemente aplicada, antes de obtener el derecho a señalar, aunque sea con un espíritu bondadoso, la misma falta de unidad ética y de unidad de propósito en otras asociaciones o individuos. Ningún teósofo debería culpar a un hermano, dentro o fuera de la Asociación; y tampoco puede calumniar los actos de otro ni denunciarle, si no quiere perder él mismo el derecho a ser considerado un teósofo”. (H. P. Blavatsky, Collected Writings 7:174-5)

[El año pasado publiqué una carta abierta, en inglés y en español, en la página web de un buen amigo. Los hechos acaecidos en el grupo de Adyar, sobre todo después de la Convención Internacional más reciente, donde a ningún miembro europeo se le invitó a hablar, y la reunión del Consejo General celebrada antes de esa Convención, me decidieron a reescribir la carta como un artículo corto. Yo amo a la India. A pesar de sus graves problemas ambientales e infraestructurales, con la ciudad de Chennai extendiéndose con tanta rapidez que va limitando la finca, me encanta la Sede Central de la ST de Adyar, tengo muchos amigos indios y respeto la Sección India y todos sus miembros.]

 

Los edificios de apartamentos de lujo, justo al otro lado del Río Adyar, se están extendiendo hacia arriba y pueden verse desde las Leadbeater Chambers, en la finca de la ST


Casa de Huéspedes de Leadbeater Chambers


En el campus se oye el ruido del tráfico y la contaminación del aire de la región de Adyar, Chennai, es muy densa

Se supone que la Sociedad Teosófica mundial, con sede central en Adyar, es una Sociedad unida, a pesar de todos los retos que representan  la diversidad internacional de sus miembros.

En consecuencia, la ST de Adyar es una organización internacional. Aunque sus relaciones con la India son evidentes y significativas, no puede considerarse nunca como algo exclusivo de la India, porque sus miembros, extendidos por todo el mundo, son esa Sociedad y comparten una responsabilidad común.

El Presidente Internacional, que es primero y ante todo miembro de la Sociedad, naturalmente desempeña su cargo en la Sede Internacional de Adyar, pero quiero repetir que la ST de Adyar debería ser incuestionablemente una organización internacional y unida. Sabemos ahora que el sucesor de Linda Oliveira como Vicepresidente es un respetable señor mayor de la India, el Sr. M. P. Singhal. En diciembre pasado este cargo fue ratificado por el Consejo General.

Se dice que la reunión fue muy larga y en ocasiones tuvieron duros debates sobre distintos temas; este es un paso adelante. Algunos participantes sintieron un ambiente tenso y frío mientras que otros no lo notaron. Varios miembros del CG consiguieron actuar o votar según sus convicciones, visión y principios internos o siguiendo las instrucciones de los miembros que representaban, y así es como tiene que ser.


Sala de Reuniones del edificio de la Sede Central de Adyar

Los miembros de la ST de Adyar de todo el mundo han experimentado duras pruebas estos últimos cuatro años. Después del 2008, debido a medias verdades, falsificaciones, manipulaciones, intereses egoístas, ignorancia y arrogancia, muchos buenos miembros decidieron retirarse temporalmente y mirar en otro lado; se tomaron un intervalo de espera. Los acontecimientos posteriores a las elecciones de la Presidencia Internacional del 2008 causaron mucho daño, y algunas amistades antiguas se resintieron hasta el punto de romperse, mientras que otras voces juiciosas y sensatas guardaron silencio.

No sólo las voces guardaron silencio, sino que algunos miembros conocidos y activos llegaron a abandonar la Sociedad de Adyar y cancelaron su afiliación y sus suscripciones a las publicaciones teosóficas. Entre 2009 y 2011, otras personas cayeron en desgracia ante la jerarquía residente en Adyar, aunque habían expresado una crítica impersonal y bien fundamentada sobre la necesidad de hacer algunos cambios. Después de caer en desgracia, estas personas, muchas veces fieles trabajadoras en puestos clave, conocidas por su integridad y dedicación, fueron totalmente ignoradas, ridiculizadas, calumniadas, vilipendiadas, no se las invitó a hablar en la Convención Internacional anual de Adyar, o fueron objeto de comentarios irónicos frente a un auditorio lleno en Adyar. Fue algo muy lamentable porque una crítica, cuando la hace alguien de forma objetiva y sincera, contiene ingredientes vitales para la revitalización o incluso para la supervivencia de cualquier organización o grupo; y demuestra que al crítico realmente le interesa el tema. Las críticas estimulan el crecimiento e inician la auto reflexión.

El grupo de Adyar se considera una organización democrática y, por lo tanto, el Presidente Internacional y todos sus oficiales  deberían estar siempre sujetos a un escrutinio imparcial, algo común en cualquier organización democrática que se respete a sí misma. Confundir el escrutinio con la deslealtad o considerarlo irrespetuoso es un error fatal.

Por la razón que sea, la política de Adyar ha sido la de que, a toda costa, todo tiene que continuar igual que hace décadas; y el resultado ha sido una cristalización extensiva a través de la cual el vehículo de Adyar como organización internacional ha terminado por paralizarse. La filosofía esotérica, sin embargo, nos enseña que nada permanece igual; todo cuanto existe está sujeto a un cambio constante. Ni una sola fracción de segundo es idéntica a la anterior. Por esto, cerrar la puerta a la renovación e innovación es una violación de todo lo que defiende la Teosofía.  

En noviembre de este año, la Presidente Internacional actual, Radha Burnier, cumplirá ochenta y nueve años. Hace treinta y dos años que ocupa el cargo y más de cincuenta que es miembro del Consejo General. Además de su cargo como Presidente Internacional, también es la Jefe Externa de la Escuela Esotérica. Muchos consideran esto como una polémica doble función que ha dado pie a numerosas confusiones. Las fuentes me dicen que si su salud se lo permite, seguramente optará por otro mandato en 2015, cuando ya tenga noventa y dos años.

Siguiendo la tradición, es aparente que desea morir en la silla presidencial, como su padre, N. Sri Ram, y la mayoría de los otros predecesores, con la única excepción de C. Jinarajadasa. Los miembros deberían preguntarse si esta postura es deseable en el siglo veintiuno y en el interés de su Sociedad.


Los jóvenes se reúnen cerca del Olcott memorial para celebrar el Dia de Adyar.


Tiene que quedar claro que el Presidente Internacional y la ST de Adyar son dos entidades diferentes y que la primera no es  propietaria de la segunda ni es idéntica a ella.

La ST de Adyar, como uno de los vehículos principales para la diseminación de la  teosofia, o sabiduría perenne, decididamente no es propiedad de su Presidente Internacional, con sede en la India, ni de su Vicepresidente indio, ni del Comité Ejecutivo, ni del Consejo General; pertenece exclusivamente a sus miembros.

Quienes prefirieron mirar hacia otro lado o no tuvieron el valor de hablar, deberían considerar que este período de apatía ha quedado ya bien atrás. Con la necesidad urgente de una reconciliación que lleva aplazándose demasiado tiempo, no hay otra alternativa. Ya es hora de que todos los miembros de Adyar empiecen a hablar otra vez del futuro de la Sociedad, no sólo con sus amigos más próximos, sino, en particular, con los que tienen opiniones distintas a las suyas y con los que les representan en el Consejo General. Se trata de su Sociedad. Los tabiques que separan ahora a los miembros tienen que eliminarse si los miembros realmente quieren que el grupo de Adyar tenga un futuro.

No os hagáis ilusiones. Algunos ya han tomado la decisión y nunca pensarán en cambiar de opinión ni en considerar los temas actuales de forma racional. Prefieren seguir aferrados a  unas teorías de conspiración obsoletas, avivando el miedo a la privación de derechos y el fantasma del “traslado-de-la-sede-a-los-Estados-Unidos” o, muy probablemente, sacando mis palabras de contexto.

Consciente de esto, pido a los miembros de todo el mundo, a ambos lados de ese pasillo imaginario, que reflexionen seriamente sobre su vehículo y miren el futuro y no el pasado. Como organización, una Asociación, como la llama H.P.B  en la cita anterior, el grupo de Adyar está obligado a dar buen ejemplo. Los individuos pueden compartir sus pensamientos y comunicar sus opiniones, pero se necesita una acción colectiva para producir cambios significativos. Quiero subrayar que ningún miembro debería acusar a otro miembro, ni señalarlo con el dedo, ni ofenderle; se trata de vivir las enseñanzas y unir los esfuerzos.

Los miembros de Adyar también deberían extender la mano, para que Oriente vuelva a encontrarse con Occidente y viceversa. La ST de Adyar no es sólo una cuestión referente a la India. Ojalá la gente de Occidente haga más esfuerzos genuinos para conocer mejor a la gente de la India y que la gente de la India se esfuerce por comprender las frustraciones válidas de Occidente.

Entonces, Adyar, ¿qué hacemos a partir de ahora?

Link to English version:

http://www.theosophyforward.com/the-society/adyar-where-do-we-go-from-here.html